Compartidor

Detrás del éxito de las redes sociales como Facebook o Twitter, se esconde uno de los sentimientos más primitivos del ser humano: El compartir algo que nos gusta. Lamentablemente, en vez de contemplar y aprovechar al máximo nuestras propias vivencias y emociones, intentamos rellenar el alma de las demás personas. Así podemos identificar a un nuevo ser que emerge de la Internet con total majestuosidad: el compartidor.

El compartidor no es sólo el tipo que comparte, es el tipo que en su interior, muy en lo profundo de su ser, cree que todo lo que ve, escucha, huele y siente, puede ser transmitido a otros. Potenciado a base de redes sociales, el sentimiento crece en un éxtasis total al ser compartido lo antes posible con todos los amigos. Con la telefonía móvil a su favor, destruye sus sentimientos al mismo tiempo que teclea su próximo mensaje a compartir.

Claro que, como siempre me gusta darle un giro inesperado a las cosas, no puedo despedirme sin compartir:

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 15 September 2010 |